La mayoría de las mujeres llegamos a la maternidad con tantas ilusiones como miedos. Con frecuencia tratamos de encontrar ayuda a través de diferentes medios, desde otras madres de nuestra familia, las amigas o en muchos casos internet. El problema es que nos encontramos con información que no siempre es muy verídica y que puede incluso confundirnos más de lo que ya estábamos. Dentro de todos los temas que nos preocupan hay uno que es especialmente delicado, nos referimos a la lactancia materna, un asunto que está cargado de mitos y verdades. Te ayudamos a que puedas identificar cuál es la realidad.

La lactancia materna un tema serio

La lactancia materna es mucho más que dar la mejor alimentación a nuestro hijo, también es uno de los momentos en los que la madre y su bebé disfrutan de una mayor intimidad.

Es parte esencial para lograr que se establezca una adecuada relación de apego, la cual será la base de todas las demás que el niño tenga a lo largo de su vida.

Sin embargo, una mala información y el confiar en ideas que en algunos casos son hasta perjudiciales pueden echar por tierra el sueño de la mayoría de las madres de establecer una lactancia materna correcta que nos permita alimentar de esta forma a nuestro bebé durante todo el tiempo que sea necesario.

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Mitos sobre la lactancia materna

         1.Es normal sentir dolor.

El dolor no es nunca normal, siempre nos avisa de que algo no va bien. Si sentimos dolor al dar el pecho es o bien porque no empleamos la técnica adecuada o porque el bebé tiene algún problema que no le permite un buen enganche, como frenillo.

El dolor pronto llevará consigo grietas que de no tratarse ponen en peligro el éxito de nuestra misión.

Si es tu caso, tiene solución te recomendamos el uso de Nursicare, un disco que se coloca en el sujetador y que no sirve solo para las fugas de leche, su labor más importante es que cura las heridas de tu pecho.

Además, funciona en mucho menos tiempo que otros métodos y no solo eso, contribuye también a disminuir el dolor, por lo que es más sencillo mantener la lactancia mientras se soluciona el problema.

  1. No producimos suficiente leche

Quitando los primeros días o que tengamos algún problema de salud, todas las mujeres producen la cantidad de leche que necesitan sus hijos. Eso sí, es necesario que se establezca la lactancia materna de forma correcta.

Debes poner con frecuencia a tu hijo al pecho, es la mejor manera de estimular la producción. Si así lo haces verás cómo en pocos días cuentas con alimento suficiente para tu bebé.

Olvídate también de esa falsa leyenda que dice que un pecho pequeño no produce mucha leche, es totalmente falsa.

  1. Mi leche no es de calidad

El cuerpo humano es maravilloso e incluso las mujeres que sufren desnutrición son capaces de producir una leche de una cierta calidad, por lo tanto, con una alimentación sana y equilibrada tu leche aportará todos los nutrientes que necesita tu hijo.

  1. Debes beber más leche

¿Conoces algún mamífero que beba leche para producirla? Ahí tienes la respuesta. No es necesario que bebamos grandes cantidades de leche para dar el pecho. Con medio litro al día es más que suficiente.

  1. Hay que vaciar ambos pechos en cada toma

Como es lógico que esto suceda depende de la voracidad del bebé. Lo importante es que no se pase al siguiente pecho antes de que haya vaciado el primero y que la siguiente toma se empiece por el último que se le ha dado. La razón es que la parte final contiene más grasa, algo que el pequeño necesita recibir.

Verdades sobre la lactancia materna

  1. La lactancia no es fácil

Es una gran verdad, aunque estemos rodeadas de mujeres que han tenido una gran facilidad para amamantar a sus pequeños, no siempre es así.

Muchas madres se enfrentan a grandes dificultades antes de conseguir establecer de la manera adecuada la lactancia materna. Debido a un mal enganche, a las grietas y a otros problemas que solo la paciencia y la perseverancia nos harán superar,

Llegar al momento de dar el pecho con unas expectativas demasiado altas puede hacer que nos sintamos frustradas y así es más fácil que la lactancia fracase.

  1. Seis meses de lactancia materna en exclusiva

A menos que el pediatra dictamine lo contrario, está demostrado que el bebé no necesita otra alimentación durante ese período. La leche materna le aporta todos los nutrientes que precisa y en la mayoría de los casos también la hidratación suficiente.

Repetimos, salvo que su médico diga lo contrario, nada de biberones de refuerzo y sobre todo no escuches a todos esos “expertos” que tenemos a nuestro alrededor que afirman que el pequeño se queda con hambre.

  1. Mejor que la leche artificial

Es cierto que hoy en día las leches artificiales están muy conseguidas, pero nunca podrán aportar los mismos beneficios físicos y emocionales que la leche materna. Aun así, los niños que se alimentan de esta otra manera pueden crecer sanos.

  1. Beneficios a corto y a largo plazo

La lactancia materna tiene beneficios para el bebé en el presente y en el futuro. Está demostrado que los niños criados de esta manera tienen un cociente intelectual más alto, menos problemas de salud y consiguen una mejor relación de apego con su madre.

  1. Volver al trabajo significa despedirse de la lactancia

Por desgracia las madres no cuentan con todo el apoyo que necesitarían para que la vuelta al trabajo no termine con la lactancia materna. Aunque se comience esta nueva etapa con las mejores intenciones, lo cierto es que no es ni cómodo ni fácil el tener que sacarse la leche en la oficina, por ejemplo.

Aunque hay mamás que lo consiguen, muchas se desaniman y acaban abandonando la lactancia. Además, no podemos olvidar que si ponemos al bebé menos tiempo al pecho la producción se resentirá.

Ahora ya tienes más claro qué creer de todo lo que escuchas sobre la lactancia materna.

 

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