La maternidad tiene muchos mitos y puede que la lactancia materna tenga incluso más. Es muy importante la labor que desarrollan los profesionales que rodean a la madre en el momento del nacimiento y en los días posteriores para desterrarlos. Uno de los temas que más dudas suscitan es si es posible conciliar lactancia materna y cesárea. En las siguientes líneas encontrarás la respuesta.

¿Es posible compaginar lactancia materna y cesárea?

Muchas madres creen que el binomio lactancia materna y cesárea es complicado. Sin embargo, en las siguientes líneas descubrirás que es realmente posible dar el pecho sin haber tenido un parto natural.

Desde la Asociación Española de Pediatría afirman que no hay diferencias en cuanto a la subida de la lecha entre cesáreas y partos vaginales. Recalcan que el problema son las actitudes que rodean a las madres en los primeros días después del nacimiento.

Mientras que desde la Academia Americana de Pediatría comentan que si la cesárea se tiene que improvisar después de estar varias horas intentando un parto natural, el médico puede estar más preocupado porque la madre se recupere a todos los niveles y descanse, y no tanto en que se inicie la lactancia cuanto antes.

cesárea

Además, en estos casos la mujer puede sentir como un fracaso no haber podido conseguir un parto vaginal, el estado emocional sí que influye en un inicio adecuado de la lactancia materna.

Los profesionales en la materia tienen claro que el tipo de parto no tiene porque incidir en el éxito o no de la lactancia. Lo importante es que el bebé esté con su madre nada más dar a luz, el contacto piel con piel sí es clave para un inicio correcto de la lactancia. Es vital que ya en el paritorio la madre ofrezca a su hijo el pecho para que este ese enganche cuanto antes.

Es cierto que en la actualidad aunque a la madre se le practique una cesárea se busca que haga el piel con piel también en el paritorio. Pero en algunos casos no será posible. Quizás debido a la urgencia haya sido necesario utilizar una anestesia general de la que la madre tenga que recuperarse. ¿Quiere decir que si no están juntos desde el principio la lactancia está condenada al fracaso? Ni mucho menos, lo importante es que se produzca el recuentro entre madre e hijo cuanto antes y se pueda iniciar la lactancia.

Una vez que se ha empezado a dar el pecho es fundamental que se ofrezca constantemente al bebé para que se pueda establecer una lactancia a demanda. Se consigue que el bebé no pase hambre y además se estimula la producción de leche, algo fundamental los primeros días.

Como en cualquier otro parto, es importante que la madre pueda vivir los primeros momentos después del nacimiento del bebé con tranquilidad. Las visitas deben ser cortas y la habitación del hospital no puede estar siempre llena. Hay que permitir que la madre pueda dar el pecho a su hijo de manera íntima y sin rodearse de espectadores que con buena intención aconsejen todo el tiempo.

Como ves lactancia materna y cesárea son perfectamente compatibles.