Durante la gestación se producen cambios hormonales que pueden alterar el estado emocional de la mamá. Por eso, es normal que algunas sientan nerviosismo y ansiedad en alguna de las etapas. Además, hay otros factores como la inestabilidad laboral o económica, que influyen de forma negativa y agravan el problema. Te contamos cómo afecta el estrés durante el embarazo y algunos consejos para afrontarlo. 

¿Cómo afecta durante el embarazo?

El estrés durante el embarazo es común. Muchas mujeres lo sufren y no hay que alarmarse en exceso si es algo puntual. Sin embargo, si no se trata, puede convertirse en estrés crónico y convertirse en algo peligroso. Entre los efectos negativos estarían:

estrés durante el embarazo

Hipertensión

La hipertensión gestacional puede causar el desprendimiento de la placenta o el crecimiento fetal insuficiente. 

Parto prematuro

El estrés y la ansiedad pueden adelantar la fecha del parto. Si esto ocurre, el bebé se enfrenta a los graves riesgos de ser prematuro. 

Disminución de la movilidad

La movilidad del bebé en el útero es básica para activar y madurar ciertos mecanismos de supervivencia. El estrés podría alterarlos. 

Medicamentos para el estrés

Si la situación se descontrola, es posible que la madre tenga que recurrir a la medicación. Aunque tras una valoración médica se suministrarían los más seguros, ninguno garantiza que no existan riesgos para el bebé. 

Enfermedades post parto

Los niños cuyas madres han sido sometidas a estrés tienen un sistema inmunológico más débil. Esto los deja más expuestos a sufrir enfermedades infecciosas durante los primeros años de vida y la necesidad de recurrir a antibióticos para combatirlas. 

Problemas emocionales

Los bebés gestados por una madre estresada tienen más riego de sufrir estrés. Esto es debido a un exceso de cortisol durante el embarazo, que provoca una alteración de la amígdala, la encargada de gestionar parte del desarrollo hormonal. 

Falta de apego

La madre que está estresada durante el embarazo puede sufrir depresión posparto. Este estado interfiere en la relación natural de apego entre el bebé y su mamá. 

Gestionar el estrés durante el embarazo

Para gestionar correctamente el estrés es necesario seguir tres pasos: reconocer el problema, pedir ayuda y delegar. Solo así evitarás que termine por convertirse en un problema crónico. 

  • Reconocer el problema. Solo si lo reconoces serás capaz de pedir ayuda. 
  • Pedir ayuda. Por desgracia, hay problemas que una no puede solucionar sola, así que pide ayuda a un profesional. 
  • Delega. No trates de encargarte tú sola de la solución de todos los problemas. Habla con tu familiar más cercano o con una amiga y deja que se encarguen ellos de algunas tareas. Estarán encantados de ayudar. 

Con estos consejos esperamos haberte sido de ayuda con esta guía para combatir el estrés durante el embarazo. En Nursicare nos preocupamos por tu bienestar y el de tu bebé, por eso te damos información práctica y actualizada como esta. Además, disponemos de algunos productos que pueden ayudarte tras el parto, como los discos absorbentes Nursicare para el cuidado de los pezones, que te protegen de los riesgos de dolor e irritación.

 

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